Hay buenas noticias para el comienzo de temporada en el Parque Karukinka: 32 crías de elefantes marinos nacieron y descansan junto a sus madres en Bahía Jackson, en las costas del parque.

Gracias al monitoreo de especies que realiza el equipo de conservación de WCS Chile se obtiene esta información cada año. "Los elefantes marinos son uno de los objetos de protección del Parque Karukinka y también del Área de Conservación de Múltiples Usos (ACMU) Seno Almirantazgo. Desde WCS hemos liderado el monitoreo sistemático de esta colonia desde hace más de diez años, lo que nos ha permitido conocer la historia y el desarrollo de esta colonia en el tiempo", señala Cristóbal Arredondo, coordinador de conservación terrestre de WCS Chile.
Durante la temporada reproductiva el monitoreo de esta colonia se efectúa con mayor frecuencia con el objetivo de resguardar sus procesos y registrar su estado. En un inicio, Bahía Jackson era un sitio de descanso y muda para unos pocos individuos, pero actualmente se ha conformado una colonia reproductiva, donde cada temporada es posible observar incrementos en el número de cachorros nacidos. "Es muy emocionante ver que ya han nacido 32 cachorros, y también vimos que había hembras que estaban prontas a parir, por lo que esperamos que los números aumenten aún más", indicó Arredondo.

El elefante marino es un depredador tope —es decir, no tiene depredadores naturales— de gran tamaño y es una especie centinela, pues su presencia se considera una señal de buena salud de los ecosistemas marinos. Viajan miles de kilómetros por los mares del Cono Sur y por los fiordos y canales de la región de Magallanes. A principios de octubre, se contaron 104 individuos en total, entre ellos 72 adultos que llegaron a Tierra del Fuego para iniciar la crianza de una nueva generación y, luego, mudar su pelaje como cada año.
Un reciente estudio liderado por Alejandro Vila, gerente Regional de WCS Cono Sur, reveló que los elefantes que se registran allí podrían ser migrantes de la Península Valdés o de las Islas Malvinas, lo que sugiere que podrían ocurrir futuras expansiones en la distribución de la población en Tierra del Fuego.
Si bien esta especie fue clasificada como “vulnerable" por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) al enfrentar amenazas emergentes como los efectos del cambio climático y la influenza aviar, el caso de la colonia de Bahía Jackson es diferente. "No hemos observado casos de influenza aviar y hemos podido observar cómo los números de cachorros nacidos siguen aumentando cada temporada. Creemos este puede ser un pequeño refugio que ayude a la recuperación de la especie en el futuro", comentó Cristóbal Arredondo de WCS.

Todos los datos obtenidos a través del monitoreo se usan para evaluar y adaptar las acciones de manejo dentro del Parque Karukinka y conocer el estado del elefante marino como objeto de conservación. Esta información es entregada al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), para que posteriormente estos coordinen las decisiones de manejo del ACMU Seno Almirantazgo.