El encuentro reunió a propietarios, especialistas y también a representantes del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas de Los Lagos para avanzar en la planificación de tres Santuarios de la Naturaleza y definir acciones para su conservación durante los próximos cinco años.

Durante dos días se realizó el tercer taller para la co-construcción de los Planes de Manejo de las áreas protegidas que conforman la Red de Turberas de Chiloé: los Santuarios de la Naturaleza Turberas de Aucar, de Púlpito y de Punta Lapa. Esta Red busca fortalecer la conservación de estos ecosistemas que son de gran relevancia ecológica por su capacidad para regular el agua, almacenar carbono y albergar biodiversidad, mediante el trabajo conjunto entre los propietarios y los actores vinculados al territorio.
La instancia se desarrolló en el marco del Programa Mar Patagónico Resiliente, impulsado por el Foro para la Conservación del Mar Patagónico y Áreas de Influencia, y fue facilitada por WCS Chile.
“Estamos construyendo estos planes en base a la metodología de los estándares de conservación para definir una hoja de ruta clara para la gestión efectiva de cada área, reconociendo el camino recorrido por sus propietarios y apuntando a proteger y poner en valor sus turberas, sus bosques y a las especies amenazadas que ahí habitan, como la Ranita de Darwin. Asimismo, queremos identificar oportunidades de gestión conjunta a través de la Red de Turberas de Chiloé para abordar amenazas comunes como los incendios o la extracción de musgo en sitios aledaños y potenciar sinergias para una acción en conservación más efectiva”, detalló Mariana Thienel, Encargada de Planificación para la Conservación en WCS Chile.

La primera jornada contó con la participación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) de Los Lagos, lo que permitió abordar aspectos de la futura gestión de estos territorios bajo la nueva institucionalidad. En particular, se trabajó en torno a la figura de protección con la que se homologarán los Santuarios de la Naturaleza, así como en la revisión de criterios para establecer las zonas de amortiguación de cada área.
“Para nosotros, como Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, es tremendamente relevante poder participar de este proceso junto a propietarios privados de los ecosistemas más importantes que hay en la Isla Grande de Chiloé, que son las turberas esfagnosas. Estos propietarios llevan años invirtiendo recursos, capital personal, social, técnico, financiero en llevar adelante tremendos desafíos, tremendas historias de conservación en estos ecosistemas que permiten el abastecimiento y el balance hídricos en una provincia tan importante como la de Chiloé, donde no hay nieves eternas”, señaló Claudio Castro, Profesional de Áreas Protegidas del SBAP Los Lagos.
Incorporar las distintas miradas del territorio
Uno de los elementos centrales del proceso ha sido la co-construcción de los planes, lo que permite incorporar tanto la información científica y técnica como el conocimiento y experiencia de los propietarios y otros actores locales. En el taller, las y los participantes avanzaron en la validación de las cadenas de resultados de las estrategias de conservación, evaluaron posibles riesgos y efectos no deseados asociados a su implementación, y definieron acciones de mitigación.

Para Bárbara Saavedra, directora senior de WCS Chile, este enfoque es fundamental: “Está en nuestro ADN instalar la buena conservación que, por definición, tiene que estar anclada en los territorios porque allí existe efectivamente la naturaleza. Y para protegerla de manera efectiva hay que entender que está conectada con esas personas y que nosotros tenemos que conectar a las personas con la naturaleza desde sus espacios, como dueños de santuarios y también desde los espacios administrativos que permitan la colaboración y articulación de todos los actores para cuidar este patrimonio esencial”.
Marcos Ojeda, dueño y gestor del Santuario Turberas de Punta Lapa destaca que el taller fue una experiencia práctica, donde pudo adquirir herramientas para la protección de los humedales: “Ha sido muy enriquecedor el participar en esto y además súper ameno. Ha sido muy práctico. Yo llegué solo por el agua y he ido aprendiendo de a poco sobre la conservación y sobre cómo mantener mi humedal”.