Comunidad Kawésqar Isla Dawson, WCS Chile y Simbiosis Subantártica impulsan investigación participativa y fortalecen redes locales en torno a la biodiversidad fúngica
Con el objetivo de fortalecer el conocimiento y la conservación de la biodiversidad en el extremo sur del país, la Comunidad Kawésqar Isla Dawson y Wildlife Conservation Society (WCS Chile) desarrollaron un encuentro colaborativo en el área en concesión Tawókser, ubicada en el sector de San Juan, al sur de Punta Arenas. La iniciativa contó con la participación de Simbiosis Subantártica, agrupación dedicada a la investigación de hongos en la región de Magallanes.

Durante la primera jornada, realizada en territorio comunitario, el equipo desarrolló un catastro y muestreo de diversas especies presentes en el bosque, identificando una alta diversidad de formas, colores y funciones ecológicas.
“Esta actividad es muy importante para nosotros porque nos permite obtener un marco de conocimiento sobre la biodiversidad que existe en el territorio”, señaló Miguel Cárcamo, presidente de la Comunidad Indígena Kawésqar Isla Dawson, destacando el valor de registrar y comprender su entorno.

Por su parte, Camila Labraña Díaz, educadora ambiental de Simbiosis Subantártica, explicó que la jornada permitió un reconocimiento directo de un ecosistema poco intervenido. “Hemos observado una gran diversidad de hongos, con múltiples funciones: especies que descomponen la madera, reciclan la materia orgánica del suelo, e incluso especies comestibles que crecen en árboles y musgos”, indicó.
La especialista enfatizó además el rol fundamental de los hongos en los ecosistemas: “Son los grandes recicladores del planeta. Sin ellos no existiría el proceso de descomposición que permite la formación de nuevos suelos. Además, muchas especies se asocian con los árboles, facilitando la absorción de nutrientes y contribuyendo a la salud del bosque”.
El encuentro también contó con la participación de Francisco Brañas, Gestor Regional de Áreas Marinas Protegidas del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), quien valoró la instancia como un espacio de articulación entre actores diversos. “Fue una experiencia muy enriquecedora, donde se unieron saberes comunitarios, personales y profesionales en torno a un objetivo común: la protección de la naturaleza. Este tipo de iniciativas permite generar conocimiento más profundo sobre el territorio y entregar herramientas concretas para su conservación”, señaló.
Como continuidad del proceso, se realizó un segundo recorrido en el mismo territorio, esta vez a través de una convocatoria abierta que reunió a personas de distintas áreas interesadas en el reconocimiento de especies en terreno. Esta instancia permitió ampliar la participación y fortalecer el vínculo entre comunidad, organizaciones sociales y ciudadanía.
“Me encanta el bosque, está lleno de biodiversidad. Uno camina un metro y ya encuentra muchas especies distintas: musgos, hongos, formas de vida muy diversas”, comentó Verónica Rivera, participante de la actividad.

La Comunidad Kawésqar Isla Dawson facilitó su territorio para ambas jornadas, promoviendo un espacio de encuentro, aprendizaje y colaboración que contribuye a fortalecer el tejido social en torno a la conservación.
Esta iniciativa se enmarca en el trabajo que impulsa WCS Chile para promover la conservación efectiva de la biodiversidad regional, a través de la colaboración entre comunidades locales, organizaciones de la sociedad civil e instituciones públicas, integrando conocimiento científico y saberes tradicionales.