Desde murciélagos y pequeños roedores hasta jaguares, tapires, primates, manatíes y hormigueros, un nuevo estudio actualiza el conocimiento sobre los mamíferos de Honduras. La investigación confirma 227 especies, identifica otras 28 que podrían aún verificarse y documenta amenazas que van desde la pérdida de hábitat hasta el comercio ilegal de fauna.
Honduras alberga al menos 227 especies de mamíferos, distribuidas en 146 géneros y 42 familias. El estudio “Taxonomy, natural history, and conservation of the mammals of Honduras”, publicado en agosto de 2026 en la revista científica ZooKeys, reúne décadas de registros, trabajo de campo y revisiones taxonómicas para actualizar el conocimiento sobre su distribución, historia natural, ecología y conservación.
Los murciélagos son el grupo más diverso, con 115 especies, seguidos por los roedores, los carnívoros y los artiodáctilos, como venados y pecaríes. Los autores consideran además que otras 28 especies podrían llegar a verificarse, lo que elevaría a 255 la diversidad conocida del país.
Pero el panorama no es solo de diversidad. La revisión también identifica amenazas como la destrucción y fragmentación del hábitat causada por la expansión ganadera, la agricultura intensiva y el comercio ilegal de fauna. De acuerdo con la Lista Roja de Honduras utilizada en el estudio, 15.8 % de las especies se encuentra en alguna categoría de amenaza, mientras que 24.2 % está clasificado como Datos Insuficientes.
Una diversidad que todavía no está completamente documentada
Para elaborar el estudio se examinaron más de 300,000 registros y se incorporó información obtenida mediante cámaras trampa, monitoreo acústico, capturas y observaciones de campo. Entre 2007 y 2026, los trabajos incluidos acumularon alrededor de 90,000 noches-cámara en distintas regiones del país.
Entre los casos que sobresalen está el oso hormiguero gigante (Myrmecophaga tridactyla), considerado el xenartro más amenazado del país —un grupo que incluye hormigueros, perezosos y armadillos—. Su presencia confirmada se concentra en Colón, Gracias a Dios y Olancho, y el estudio señala que la pérdida de conectividad entre bosques podría haber separado sus poblaciones. La especie está clasificada como Vulnerable a escala global y Críticamente Amenazada en Honduras.
El manatí (Trichechus manatus) también figura entre las especies sometidas a presión. La revisión señala que el atrapamiento accidental en redes de pesca representa aproximadamente la mitad de la mortalidad documentada, a lo que se suman otras amenazas, como la pérdida de hábitat y la cacería
Más allá de los casos particulares, el estudio muestra que todavía existen vacíos importantes de información, especialmente para grupos poco estudiados y especies de distribución restringida. Los autores advierten que la diversidad real del país podría ser mayor de la actualmente reconocida.
La investigación busca servir como una línea base actualizada para futuros estudios, monitoreo y acciones de conservación, tanto para las especies mejor conocidas como para aquellas sobre las que todavía existe información limitada.
El estudio fue realizado por 15 especialistas de distintas instituciones, entre ellos Manfredo A. Turcios-Casco, investigador de WCS Honduras. Contó con financiamiento parcial de la Coordenação de Aperfeiçoamento de Pessoal de Nível Superior (CAPES), Brasil, y con apoyo del Biodiverse Landscapes Fund, además del apoyo técnico y logístico de la Asociación para la Sostenibilidad e Investigación Científica en Honduras (ASICH), The Big Bat Theory y WCS Honduras.
Consulta el estudio completo en ZooKeys