Tres años convirtiendo planes en resultados

 

Durante sus primeros tres años, el BLF evolucionó de una fase inicial de establecimiento de bases operativas y técnicas hacia la consolidación de resultados territoriales en sus subpaisajes prioritarios: Selva Maya, Trifinio y La Moskitia.

El programa ha fortalecido la gobernanza y los medios de vida comunitarios, ampliado la restauración y la protección de áreas prioritarias, generado evidencia para conservar especies emblemáticas y movilizado políticas y financiamiento que pueden sostener estos avances en el largo plazo.


Fortaleciendo personas, organizaciones y gobernanza
  • Gobernanza comunitaria fortalecida: 1,801 personas se capacitaron en mejores prácticas de gobernanza, 566 en tenencia y derechos y 796 en salvaguardas sociales. Además, 19 organizaciones mejoraron su infraestructura y las organizaciones de Pueblos Indígenas y Comunidades Locales registraron, en promedio, un aumento del 48 % en sus capacidades.
  • Medios de vida sostenibles: 2,344 personas fueron capacitadas en medios de vida alternativos y 1,686 ya aplican las metodologías promovidas. El programa fortaleció 15 cadenas de valor vinculadas, entre otras actividades, con miel, cacao, agroforestería, turismo, productos forestales no maderables, biofábricas y producción agroecológica.
  • Planificación para la resiliencia: 38 comunidades cuentan con instrumentos de planificación climática y se han elaborado 24 Planes de Desarrollo Comunitario Climáticamente Inteligente, que orientan inversiones y prácticas relacionadas con restauración, agroforestería, manejo del agua y producción sostenible.


Impulsando paisajes y medios de vida resilientes
  • Restauración a escala: 8,037 hectáreas se encuentran bajo restauración, conservación de suelos o sistemas agroforestales, superando la meta prevista para esta etapa del programa.
  • Capacidades para recuperar paisajes: 671 personas fueron capacitadas en restauración y agroforestería, fortaleciendo la aplicación de prácticas productivas que recuperan suelos, diversifican las fincas y aumentan la resiliencia climática.
  • Manejo sostenible: 2.15 millones de hectáreas fueron reportadas bajo prácticas de manejo sostenible en los cuatro paisajes de intervención, reflejando la contribución conjunta de la conservación, la gobernanza territorial y los sistemas productivos sostenibles.
  • Conectando bienestar y conservación: el fortalecimiento de organizaciones, la diversificación de medios de vida y las inversiones climáticamente inteligentes ayudan a reducir presiones sobre los recursos naturales, al mismo tiempo que aumentan las capacidades de las comunidades para adaptarse a riesgos climáticos.


Protegiendo bosques, áreas de conservación y especies
  • Protección a escala de paisaje: 13 áreas de conservación fueron fortalecidas: 7 en Guatemala (PN Laguna del Tigre , PN Mirador Rio Azul, Biotopo Protegido Dos Lagunas, Biotopo el Zotz, PN Sierra del Lacandón, Complejos III y IV), 1 en Honduras (Reserva de Biosfera Río Plátano), 4 en Belize (Maya Forest Corridor Trust, Chiquibul National Park, Vaca Forest Reserve, Rio Bravo Conservation and Management Area y 1 en Trifinio (Reserva de Biosfera Trifinio). Se desarrollaron o actualizaron 15 instrumentos de manejo para áreas protegidas o unidades de gestión.
  • Control y vigilancia: se realizaron 77,339 km de patrullajes terrestres y aéreos atribuibles al apoyo del BLF. Asimismo, 900 personas fueron capacitadas o asistidas en actividades de control y vigilancia, reforzando la presencia institucional y comunitaria en sitios prioritarios.
  • Acuerdos comunitarios: 57 acuerdos de conservación fueron firmados o apoyados con comunidades locales, consolidando compromisos para el manejo sostenible y la protección de los bosques.
  • Prevención y respuesta ante incendios: 716 personas fueron capacitadas en incendios forestales y 222 recibieron equipo para combatirlos. Estas capacidades fueron especialmente relevantes durante un periodo marcado por sequías severas y una temporada regional de incendios excepcionalmente intensa.
  • Biodiversidad monitoreada: el programa capacitó a 263 personas en monitoreo biológico y realizó 24 evaluaciones del estado de poblaciones. Más de 100 cámaras trampa activas y otros sistemas de monitoreo aportaron información sobre 10 especies focales, entre ellas jaguares, tapires, pecaríes de labios blancos, guacamayas rojas y tortugas de río.


Movilizando políticas, financiamiento, conocimiento y alianzas
  • Políticas e instrumentos: el programa apoyó 11 instrumentos relacionados con políticas para mejorar el manejo sostenible. En el nivel de resultados, nueve procesos mostraron avances en la reforma, implementación o fortalecimiento de leyes, políticas o mecanismos institucionales.
  • Financiamiento para la sostenibilidad: el BLF contribuyó a movilizar £5.610 millones en financiamiento público y privado para biodiversidad, manejo de ecosistemas y desarrollo resiliente, superando la meta acumulada prevista para esta etapa.
  • Mecanismo financiero establecido: entre los avances destaca el establecimiento en Guatemala de un fondo público para la protección y recuperación de los bosques (FOBOSQUE), con una capitalización inicial aproximada de £3.8 millones, así como el desarrollo de mecanismos de financiamiento de carbono en Belice.
  • Alianzas territoriales: el programa coordinó con 63 grupos organizados y facilitó 27 acuerdos de colaboración e intercambio, fortaleciendo la acción conjunta entre comunidades, gobiernos, organizaciones indígenas, sociedad civil, academia y otros actores.
  • Conocimiento: se prepararon y publicaron 19 documentos técnicos entre publicaciones en revistas científicas, informes técnicos y herramientas de utilidad entre las que podemos mencionar:
  • Guía Metodológica: Elaboración de Planes de Desarrollo Comunitario Climáticamente Inteligente
  • El mapa de uso y cobertura de la tierra de la Región Trifnio,
  • De los mosaicos forestales a los yucales: el monitoreo no invasivo desenreda las interacciones mamífero-cultivo,  
  • Módulos de Fortalecimiento Institucional de Consejos Territoriales Indígenas en la Moskitia
  • Comunicación se han realizado más de las acciones de comunicación alcanzaron acumuladamente a 3,557,119 personas. El registro de un oso hormiguero gigante —Winku Tara en lengua miskita— generó especial interés y superó 2.4 millones de visualizaciones en redes sociales. 


Estos resultados representan mucho más que cifras: reflejan comunidades con mayores capacidades para decidir sobre su futuro, bosques que recuperan su vitalidad y alianzas que convierten la conservación en oportunidades duraderas. Cada hectárea restaurada, cada especie protegida y cada organización fortalecida demuestra que es posible construir paisajes donde las personas y la naturaleza prosperen juntas.

El camino continúa. Sobre las bases construidas durante estos primeros tres años, el BLF seguirá impulsando soluciones colectivas que trasciendan la vida del programa y contribuyan a una Mesoamérica más biodiversa, resiliente y próspera para las generaciones presentes y futuras.


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