En los territorios indígenas de DIUNAT y BAKINASTA, en la Moskitia, comunidades locales impulsan el establecimiento de sistemas agroforestales cacao-madera como una estrategia para restaurar paisajes, fortalecer la producción sostenible y contribuir a la conservación de la biodiversidad.
Desde 2025 se han establecido seis viveros comunitarios ubicados en Plaplaya-Barauda, Belén-Rayaka, Twuas y el casco urbano de Brus Laguna, en DIUNAT; así como en Tukrun y el casco urbano de Wuampusirpi, en BAKINASTA.
En estos viveros ya fueron producidas y utilizadas las primeras 50 mil plantas para la restauración de 1,402 hectáreas. Actualmente se encuentran en producción otras 100 mil plantas de diferentes especies, entre ellas especies costeras como mangle, naranjón, icaco y uva de playa; especies maderables como caoba, cedro real y laurel negro; y especies para fines de protección como guanacaste, marañón, nance y madriado.
La producción de estas plantas permitirá establecer aproximadamente 120 hectáreas bajo sistemas agroforestales cacao-madera y restaurar alrededor de mil hectáreas adicionales.
Los sistemas agroforestales cacao-madera combinan el cultivo de cacao con especies forestales en una misma parcela, integrando actividades productivas con la conservación de los recursos naturales. Este modelo contribuye tanto a la recuperación de los paisajes como al fortalecimiento de los medios de vida de las comunidades.
Estas acciones adquieren especial relevancia en la Moskitia, una región donde la pérdida de cobertura forestal y la degradación de los ecosistemas representan una amenaza para la biodiversidad y para el bienestar de las comunidades indígenas.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos impulsados por el Fondo Paisajes Biodiversos (BLF, por sus siglas en inglés), que promueve soluciones basadas en la naturaleza para contribuir a la restauración de ecosistemas y al fortalecimiento de los medios de vida de las comunidades indígenas de la Moskitia.