La Lepidochelys olivacea (tortuga golfina o parlama) es vital para la salud del océano. Regula las poblaciones de crustáceos y peces al ser carnívora, transporta nutrientes esenciales entre el hábitat marino y las playas, y actúa como bioindicador de la calidad de los ecosistemas.
El Cañón de San José, ubicado frente a la costa del Pacífico de Guatemala, es un ecosistema submarino fundamental para la tortuga parlama (Lepidochelys olivacea). Funciona como un “hotspot” de biodiversidad, sirviendo como área de alimentación, ruta migratoria y corredor biológico clave para la especie. Importancia del Cañón de San José para la Lepidochelys olivacea: • Alimentación y productividad: Debido a sus grandes profundidades (de hasta 2,000 metros) y cercanía a la costa, el cañón provoca corrientes de surgencia que elevan nutrientes del fondo marino. Esto genera una abundante cadena trófica de crustáceos, moluscos, peces y medusas, que constituyen la dieta principal de esta tortuga marina. • Ruta de migración y apareamiento: El cañón y la Fosa Mesoamericana actúan como un corredor de tránsito natural utilizado por la parlama y otras especies (como tortugas verdes y baúles) en su viaje hacia las playas de anidación del litoral guatemalteco. • Conectividad ecosistémica: Las aguas profundas del cañón interactúan directamente con los manglares, estuarios y barras de arena del complejo Sipacate-Cañón de San José, hábitats esenciales que las tortugas utilizan como áreas de descanso y para el desarrollo de sus primeras etapas de vida. Relevancia en la conservación: Para la Lepidochelys olivacea, considerada una de las especies de tortugas marinas más abundantes pero vulnerables en Guatemala, el Cañón de San José es un área prioritaria de estudio científico. En colaboración con la Universidad de San Carlos de Guatemala (CEMA-USAC), Semillas del Océano y el CONAP, realizamos muestreos de megafauna marina en esta zona para entender sus poblaciones y promover la conservación de su hábitat.