Petén, Guatemala, 8 de mayo de 2026.- Cada primavera, millones de aves migratorias cruzan el continente y reaparecen en bosques y parques urbanos de toda Norteamérica. Su supervivencia depende, en gran medida, de lo que ocurre meses antes en los bosques de Mesoamérica.
El Global Big Day, el evento mundial de observación de aves liderado por el Laboratorio de Ornitología de Cornell, pondrá este año un enfoque especial en dos “paisajes hermanos” conectados por aves migratorias compartidas: la Selva Maya de Guatemala y los bosques Blue Ridge de los Apalaches en Carolina del Norte. El 9 de mayo, el Laboratorio de Cornell enviará un equipo de observadores de aves a cada paisaje para celebrar que las mismas especies migratorias que dependen de la Selva Maya —parte del Corredor Biocultural Gran Selva Maya que conecta México, Guatemala y Belice— durante el invierno y la migración, se concentran en los bosques de los Apalaches durante la temporada reproductiva.
El alegre regreso de las aves migratorias cada primavera a los Apalaches y a otros paisajes forestales del este de Estados Unidos y Canadá, incluidos parques dentro y alrededor de la ciudad de Nueva York, depende de la salud del bosque tropical más grande que queda al norte del Amazonas: la Selva Maya. Para especies como el zorzal del bosque (Wood Thrush), el chipe de Kentucky (Kentucky Warbler), chipe alas azules (Blue-winged Warbler) y la reinita de magnolia (Magnolia Warbler), este bosque es esencial para su supervivencia durante los meses de invierno y la migración.
Pero este bosque de importancia mundial está desapareciendo. Se encuentra gravemente amenazado por la ganadería ilegal, los incendios forestales y el cambio de uso del suelo. En los últimos años, estas presiones han reemplazado la cobertura forestal con pastizales, degradado los suelos y alterado la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas. Si perdemos este gran bosque, perderemos también las aves que compartimos —las aves que nos conectan más allá de las fronteras.
Sin embargo, la Selva Maya también es un ejemplo concreto de cómo las tendencias de deforestación pueden revertirse cuando las comunidades están en el centro de la conservación.
Las comunidades locales y organizaciones aliadas, en coordinación con el Gobierno de Guatemala —particularmente el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), encargado de la administración de los parques— están impulsando esfuerzos de restauración que van mucho más allá de plantar árboles. Están recuperando áreas degradadas, protegiendo el bosque en pie y creando empleos basados en la restauración, en un modelo de beneficio mutuo donde la conservación y los medios de vida avanzan de la mano.
Los resultados ya comienzan a ser visibles: cuando se fortalece la gobernanza local, el bosque se recupera y las aves regresan. Los zorzales del bosque y los chipes de Kentucky ya buscan alimento entre la hojarasca bajo un nuevo dosel forestal. Y ese regreso no es solo local. Meses después, se refleja en los Blue Ridge de los Apalaches, en Central Park y más allá, con el exitoso retorno de estos viajeros alados —evidencia de una conexión directa entre lo que ocurre en la Selva Maya y lo que sucede al otro lado del continente.
El Global Big Day también destaca el papel de la comunidad mundial de observadores de aves y la forma en que las aves migratorias conectan a las personas entre países y culturas. Millones de personas participan registrando observaciones de especies en la plataforma gratuita eBird, generando datos fundamentales que ayudan a comprender el estado de las poblaciones de aves e identificar dónde debemos invertir para conservarlas.
Como parte del Global Big Day, Guatemala será sede de una experiencia de campo única que reunirá a observadores de aves locales e internacionales, científicos, miembros de comunidades y tomadores de decisión. Durante dos días en la Ruta Carmelita, los participantes visitarán sitios de restauración y explorarán Puerto Arturo, un ecosistema de humedales manejado por la comunidad que está emergiendo como un nuevo destino para la observación de aves.
Desde allí, se unirán al conteo global de especies el 9 de mayo junto a millones de personas alrededor del mundo.
Más que un evento, esta es una oportunidad para ver cómo la recuperación de los bosques en Guatemala sostiene el milagro de la migración de aves que conecta países, ecosistemas y personas.
Para más información consulte: Dl.allaboutbirds.org/bigday2026 o escriba a guatemala@wcs.org | mesoamerica@wcs.org | Medios: Claudia Novelo Alpuche | cnovelo@wcs.org