Recientemente, Selva (Investigación para la conservación en el Neotrópico) y WCS instalaron una nueva estación de monitoreo de fauna Motus en Puerto Lempira, la primera en el este de Honduras y la segunda en la Moskitia. Esta estación, que forma parte de una red en crecimiento en todo el continente americano, utiliza tecnología de radio para detectar aves equipadas con pequeñas etiquetas de radio que atraviesan la Moskitia, uno de los últimos grandes bosques de Mesoamérica. Cada señal ayuda a revelar dónde viajan y descansan las aves migratorias a lo largo de sus increíbles trayectos.
¿Por qué la Moskitia? Es el segundo bosque más grande que queda en Mesoamérica, pero se está perdiendo rápidamente debido a la ganadería ilegal y los incendios. Debido a lo remoto de la región, todavía sabemos muy poco sobre cómo las aves migratorias utilizan este vasto paisaje.
Esta nueva estación ayuda a llenar una pieza faltante del rompecabezas de la migración. Ahora, cuando un ave marcada —como el zorzal de bosque (Wood Thrush) #63460— pase por la zona, podremos ver cómo las aves conectan la Moskitia con bosques tan lejanos como Connecticut. Este es solo el primer paso, y la Moskitia necesita muchas más estaciones para comprender su papel en la migración de las aves y su conexión con América del Norte.
Un paso más hacia la comprensión —y protección— de los increíbles viajes de nuestras aves migratorias compartidas.
La instalación de la estación fue posible gracias al apoyo del Sam Shine Foundation y Birds Canada.