La ciencia es fundamental para enfrentar los retos ambientales actuales. Pero no ocurre solo desde la distancia o los datos: también se construye desde la cercanía, la escucha y la experiencia, cualidades que muchas mujeres aportan a la investigación y a la toma de decisiones.
En este Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, en Wildlife Conservation Society (WCS) queremos inspirar a más mujeres y niñas a involucrarse en la ciencia, compartiendo historias que muestran que hay muchas formas de acercarse a ella. Desde Belice y Guatemala, Nicole Auil Gómez y Gabriela Ponce Santizo desarrollan su trabajo conectando el mar y la tierra, la investigación científica y el trabajo cotidiano junto a comunidades, gobiernos y equipos locales.
Izquierda: Nicole Auil Gómez. Derecha: Gabriela Ponce Santizo.
En Belice, Nicole Auil Gómez, Directora del Programa de Belice, ha construido una trayectoria que combina ciencia, gestión y políticas públicas. Con formación en Ciencias de Vida Silvestre y Pesquerías, su trabajo se ha enfocado en la gestión costera y la conservación del manatí antillano, una especie en peligro de extinción. A lo largo de su carrera, ha trabajado en distintos ámbitos, aportando una mirada integral a la conservación marina y costera.
Desde su trayectoria, Nicole comparte un mensaje directo para mujeres y niñas interesadas en la ciencia:
“Si te interesa el trabajo ambiental, involúcrate. Aprende, haz voluntariado, pregunta y busca oportunidades en tu comunidad. No importa dónde empieces: importa que te hagas presente, que uses tu voz y que confíes en tus instintos.”
En Guatemala, Gabriela Ponce Santizo, Directora del Programa de Guatemala, ha desarrollado su carrera como bióloga e investigadora en la Reserva de la Biosfera Maya, uno de los paisajes más importantes para la conservación en Mesoamérica. Su trabajo se ha centrado en el monitoreo de fauna silvestre, liderando estudios sobre especies clave como el mono aullador y mono araña, fundamentales para la salud de los ecosistemas forestales.
Además de la investigación, Gabriela lidera un equipo comprometido con proyectos de conservación, incluyendo restauración forestal en zonas degradadas, como La Colorada, promoviendo el uso de especies nativas con valor ecológico y económico. Un componente central de su enfoque es la integración de las comunidades locales entendiendo que la conservación solo es posible cuando se construye de manera conjunta. Su trabajo combina bases científicas sólidas con la práctica directa en el campo y la colaboración con actores locales.
“La ciencia puede abrirte caminos para proteger la naturaleza, apoyar a las comunidades y contribuir a un mejor país. A través de ella puedes ser parte del cambio que quieres ver en el mundo. Tu curiosidad, tus ideas y tu voz pueden transformar el futuro.”
-Gabriela Ponce Santizo-