por WCS Mesoamérica y el Caribe
Un reciente estudio ha revelado un preocupante incremento en los últimos 10 años del comercio ilegal de jaguares (Panthera onca) y otros felinos silvestres en plataformas digitales en México. Esta actividad, además de poner en riesgo la conservación de estas especies, también facilita la comunicación y vinculación de los comerciantes de vida silvestre en México con redes internacionales de tráfico de vida silvestre.
El estudio documentó la venta de nueve especies de felinos en línea, tanto en partes (garras, colmillos y pieles) como de animales vivos. Cinco de ellas habitan en México: jaguar (Panthera onca), puma (Puma concolor), ocelote (Leopardus pardalis), margay (Leopardus wiedii) y lince rojo (Lynx rufus). También se identificó el comercio de especies exóticas como el león (Panthera leo), tigre (Panthera tigris), leopardo (Panthera pardus) y guepardo (Acinonyx jubatus).
Foto. Las plataformas como redes sociales, motores de búsquedas y sitios de comercio electrónico son las más utilizadas para el comercio ilegal.
El análisis reveló que las principales plataformas utilizadas para este comercio incluyen redes sociales como Facebook, motores de búsqueda como Google y otros sitios de comercio electrónico. La facilidad para difundir publicaciones y la posibilidad de operar con cierto anonimato representan desafíos para su detección y control.
Según el Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), la mayoría de estas especies están listadas en su Apéndice I, lo que prohíbe estrictamente su comercio. Sin embargo, la demanda creciente de partes de felinos ha impulsado su caza y venta ilegal en línea.
Las partes de jaguares y otros felinos se comercializan como amuletos y joyería (colmillos y garras en collares y dijes), decoración y accesorios (pieles para cinturones y trajes ceremoniales), trofeos (cráneos y esqueletos) y como mascotas exóticas en colecciones privadas.
Las investigaciones señalan que este comercio tiene su origen en diversas ciudades, como Ciudad de México, Felipe Carrillo Puerto (Quintana Roo) y Monterrey (Nuevo León). Gracias a las plataformas digitales, los comerciantes pueden conectar con compradores internacionales, haciendo de esta actividad un negocio lucrativo y difícil de rastrear.
Para frenar esta crisis, es fundamental reforzar el monitoreo en línea y endurecer las sanciones contra el tráfico de vida silvestre. La colaboración entre distintos sectores es clave:
Autoridades ambientales, como PROFEPA, deben fortalecer la vigilancia y persecución del comercio ilegal de felinos y otros especímenes de fauna silvestre.
Plataformas digitales deben mejorar sus sistemas de detección y eliminación de publicaciones ilegales.
Medios de comunicación pueden visibilizar el problema y fomentar la denuncia.
Sociedad civil puede reportar publicaciones sospechosas y promover la conservación de estas especies.
Descarga la publicación aquí
Este estudio fue realizado por J. Antonio de la Torre (Bioconciencia A.C., México), Kurt Duchez y Jeremy Radachowsky (Wildlife Conservation Society). La investigación fue publicada en Animal Conservation el 19 de febrero de 2025, con el respaldo de Wildlife Conservation Society.