Identidad Madidi SABANAS DE MONTAÑA Y BOSQUES DE GALERÍA

Las sabanas o pajonales montanos de Apolo se distribuyen irregularmente formando franjas, entre los 1.000 y 2.500 metros, con una superficie aproximada de 545 km2. Otras de menor extensión se observan a lo largo de los caminos que conectan Apolo con poblaciones circundantes (Asariamas, Virgen del Rosario, Mojos, Keara, Pelechuco, San José de Uchupiamonas, Mapiri). La vegetación dominante está compuesta de especies herbáceas, que tienen forma de gramíneas (poaceas y ciperáceas, entre otras). Dentro de este pajonal se presentan entremezclados arbustos y árboles de pequeño porte.

Estas sabanas son poco conocidas y no se sabe aún si su origen se debe a causas naturales o a la acción humana. Las áreas de pastoreo han sido sometidas tradicionalmente al fuego para mantener la vegetación de pastura, dando lugar a una degradación del ecosistema. Sin embargo, es muy probable que hayan existido sabanas naturales a manera de pequeñas manchas, restringidas a filos de cerros o mesetas de arenisca. Indicios de la existencia de sabanas naturales son la presencia de especies de plantas y animales endémicos del lugar.

En los fondos de valle existen pequeñas franjas de bosques, que se distribuyen en forma de un ‘bosque de galería’.  Este bosque se presenta muy fragmentado, con elementos florísticos de bosques pluviales y estacionales. La combinación de bosques y sabanas, con una topografía muy variada, originan un paisaje singular, que tiene cierta semejanza con la ecorregión del Cerrado.